Lia y la San Bernardo Roma invitados al programa de televisión "Ankawa" de TVE.
Programa nº 11
23 de junio de 2006
WUSB 2005 Jungla de Don Vito Corleone
C. Int. Hembra
Campeona del Mundo
En el paso de montaña del Gran Monte St. Bernhard, a
2.469 metros sobre el nivel del mar, unos monjes fundaron
en el siglo XI, un hospicio para viajeros y peregrinos.
Allí se criaron, desde mediados del siglo XVII,
perros grandes de montaña para guardia y vigilancia.
La existencia de aquellos perros está documentada
gráficamente desde 1695 y por escrito en unas
crónicas del hospicio desde el año 1707.
Estos perros pronto se utilizaron como perros de escolta y,
especialmente, como perros de salvamento para viajeros
perdidos en la niebla y la nieve. Existen crónicas
publicadas en muchos idiomas sobre las numerosas vidas que
fueron salvadas por estos perros de la "muerte blanca" y
relatos de soldados que cruzaron el paso de montaña
con Napoleón Bonaparte hacia 1.800, en el siglo XIX,
que extendieron la fama del perro de San Bernardo por toda
Europa.
Ya llamado por aquel entonces "Barry-Hund", y el
legendario "Barry" se convirtió en el símbolo
del perro de rescate. Los antepasados directos del perro de
San Bernardo fueron los muy extendidos perros de gran
tamaño, de campesinos de la región. Estos
perros de gran tamaño se convirtieron en pocas
generaciones, siguiendo un patrón ideal, en la raza
actual. Heinrich Schumacher de Holligen, cerca de Berna,
fue el primero, en 1.867 en crear documentos
genealógicos para sus perros. En febrero de 1.884 se
abrió el "Schweizerische Hundestammbuch (libro de
raza suizo, SHSB). La primera anotación fue la del
perro de San Bernardo "León", a la que siguieron
otras 28 anotaciones también de perros de San
Bernardo. El 15 de marzo de 1.884 se fundó el
"Schweizerische St. Bernhardsclub" (Club Suizo del perro de
San Bernardo) en Basilea. A raíz de un congreso
cynológico internacional celebrado el 2 de junio de
1.887, el perro de San Bernardo fue reconocido oficialmente
como raza suiza y el estándar de la raza se
convirtió en obligatorio. Desde entonces el perro de
San Bernardo se convirtió en el "perro nacional
suizo".